Una historia romántica

Mercader de Venecia encuentra su origen en un sueño y una aventura. El diseñador Carlos Baladia y su pareja Tony Valls Klein se propusieron llegar a Asia desde Europa siguiendo los pasos del mercader Marco Polo en un viaje espiritual hacia lo desconocido.

Salieron de Barcelona el año 1992 en un todoterreno atravesando Oriente Medio, Irán, Afganistán, Pakistán, India y Bangladesh, desde donde embarcaron hacia Java.

Compartieron infinidad de vivencias con las gentes de apartados rincones y quedaron fascinados por países herederos de ricas culturas. Países en los que sus artesanos seguían utilizando técnicas aprendidas de sus antepasados para crear verdaderas obras de arte convertidas en piezas de artesanía y muebles inspirados en sus culturas milenarias y en la posterior influencia del período colonial europeo.

En sus sucesivos viajes seleccionaron de cada país los más variados objetos y muebles que, por su originalidad, diseño, calidad y excelencia, querían ofrecer a la más exigente clientela del mercado occidental del mueble y de la decoración.

Enamorados de la madera, especialmente de la teca, Juan Carlos y Tony decidieron establecerse en Java y montar su propia producción de muebles, trabajando mano a mano con los artesanos locales, expertos ebanistas. Y abrieron la primera exposición permanente en Barcelona, la tienda Mercader de Venecia.

Desde entonces Mercader de Venecia lleva más de 20 años viajando incansablemente por todos los rincones del mundo seleccionando tesoros que puedan interesar a todos aquellos que aprecian la belleza y la originalidad.

Pioneros

Mercader de Venecia abrió sus puertas en 1993. Su nombre está inspirado en aquel mercader shakesperiano, el más famoso de los viajeros de la ruta comercial entre Oriente y Occidente.

El local de exposición, un establecimiento acogedor en una calle tranquila y céntrica, llegó a convertirse en la puerta al lujo asiático más original y exquisito de Barcelona.

Mercader de Venecia fue un pionero en la ciudad, creó un precedente para todos los establecimientos que vendrían posteriormente inspirados en este concepto de decoración de línea asiática. Cientos de artículos en revistas del sector avalan la creatividad y el buen hacer de Mercader de Venecia.

Con el tiempo el establecimiento se fue ampliando para poder dar cabida a su variadísima riqueza de productos, llegando a la superficie actual de más de 400 m² repletos de arte, muebles, antigüedades y sorpresas.

Un elogio al buen gusto

Mercader de Venecia, sin perder su estilo y su esencia, ha liderado las tendencias y cambios de estilo de las últimas dos décadas, y ha sido una fuente de inspiración en el mundo de la decoración de interiores.

Hoy sigue ofreciendo productos originales de arte y muebles provenientes de todo el mundo junto a mobiliario de diseño propio que produce en su factoría de Java.

Mercader de Venecia es hoy el espacio de referencia y cita obligada para los amantes del diseño y buen gusto en el mundo del interiorismo, y por ello sigue ampliando su oferta dando a conocer otras marcas punteras en el mercado del mobiliario y de los complementos. También se ha convertido en el punto de encuentro imprescindible de todos los profesionales del sector.

Piezas de arte y producto de autor

El equipo de Mercader de Venecia lleva dos décadas viajando por todo el mundo a la búsqueda de piezas de arte. Siempre ha tenido un especial interés por el arte primitivo, la expresión llevada a la escultura y a la pintura de deidades y de la naturaleza.

Durante estos años, Mercader de Venecia ha aprendido a buscar y a encontrar estos tesoros. En su tienda y en su almacén se encuentran estas piezas únicas e irrepetibles principalmente de África, China y Sudeste Asiático.

Y en su afán de estimular todo tipo de arte, también sigue apostando por artistas locales que considera excelentes en campos como la pintura, la escultura, la fotografía, el diseño de joyas o la artesanía textil, que en Mercader de Venecia pueden mostrarse en un escenario privilegiado.